Showing posts with label alejandro garcía padilla. Show all posts
Showing posts with label alejandro garcía padilla. Show all posts

Friday, May 2, 2014

Ficción


Me lo dice la Fortaleza por Facebook. “La voluntad del país es más grande que cualquier problema”. Citan al Gobernador en toda esa serie de cositas que gusta repetir. Hacen un meme y lo envían por ahí para ‘inspirarnos’.

Todo este discurso positivista que lo caracteriza sería más digerible si no representara la puesta en escena de un vacío, de una nada como política (“como todo lo nada, buen nada, ni siquiera se asoma de repente en un breve destello”). El mensaje, el discurso, la conferencia de prensa, el acto, todas ceremonias que ya no lo son.

El Gobe me mira a los ojos y dice que “los problemas hay que enfrentarlos con voluntad y solidaridad”. También dice que va a ahorrarle dinero al pueblo de Puerto Rico escondiendo la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) en el Dpto. de la Familia, cuyo presupuesto proviene de fondos federales en casi un 90%. DF es la agencia que, por ejemplo, les remueve los hijos del hogar a las víctimas de violencia doméstica. Una se pregunta cómo piensan conciliar esas paradojas. Pero hay algo más. La OPM no fue el invento de un partido ni la promesa de un vulgar candidato. Fundada en 2001, esa oficina fue una victoria del movimiento feminista, producto de años de luchas y reflexiones sobre la realidad que seguían enfrentando las mujeres pese a que existían ciertas leyes y políticas públicas para contrarrestar la violencia de género, el discrimen, el acoso sexual y la inequidad. Su razón de ser es fiscalizar la implantación y cumplimiento de la política pública para posibilitar una mejor vida a quienes formamos literalmente la mitad del País.

El Gobierno tiene que arreglar sus finanzas. Pero es antiético hacerlo en un acto cuasi-teatral, como si las instituciones del país fuesen meros ‘props’ que el muchacho de turno puede quitar y poner para hacernos sentir que está resolviendo algo.

Extraño el fondo de las cosas. Que -grandes o pequeñas- las acciones al menos tengan sentido, razón de ser, consecuencia, más allá de esta eterna ficción.

Friday, March 1, 2013

Galeón



“¡Carajo! -gritó-. Macondo está rodeado de agua por todas partes”.
He tenido que releer algunos tramos de Cien años de soledad por estos días. Hermoso como todo en ese libro es el episodio en el que José Arcadio Buendía descubre que Macondo está muy cerca del mar al encontrarse con un galeón español abandonado en medio de la tierra:
Toda la estructura parecía ocupar un ámbito propio, un espacio de soledad y de olvido, vedado a los vicios del tiempo y a las costumbres de los pájaros. En el interior, que los expedicionarios exploraron con un fervor sigiloso, no había nada más que un apretado bosque de flores”.  
La primera reacción de José Arcadio al saberse aislado fue terrible. “Nunca llegaremos a ninguna parte. Aquí nos hemos de pudrir en vida sin recibir los beneficios de la ciencia”.
Así es la sensación que tengo con esto de la privatización del aeropuerto. Una especie de fatiga que me hace cuestionarme el sentido de libertad de todos los implicados en esta transacción. ¿A quién se le ocurre entregar a quién sabe quién su salida hacia el mundo?
Entonces hay que escuchar a este nuevo “gobernador” decir todas estas bobadas sobre “nuestra palabra” empeñada. Uno de los problemas que tiene AGP es que, como dice mi colega Miguel Rodríguez Casellas, quiere parecer el padre de todos nosotros. De ahí su tono condescendiente de hacendado enguayaberado. Y, sin embargo, da la fuerte impresión de ser un niñito desaclimatado que solo pudiera gobernar el país como por PlayStation. Constantemente me encuentro preguntándome: ¿tendrá alguna idea de lo que hace?
Gobernador: ¿qué rayos es eso de nuestra palabra empeñada? ¿La de quién? Por mí ni se preocupe, créame. Me importa mucho más preservar mi única salida al mundo que quedar bien con una empresa de no sé qué.
El galeón rosado está en su sala. Estamos rodeados de mar, si no lo sabía. En un archipiélago que ni siquiera tiene control sobre sus fronteras, ¿no le da por pensar que el aeropuerto tiene su centralidad?