Friday, July 19, 2013

Rinoplastia


En Machu Picchu, buscando la rinoplastia...

Llevo tiempo ignorando estos mensajes como mejor puedo. Pero -para qué negarlo- en el fondo siempre siento que, detrás de este misterio, hay algo que me estoy perdiendo.

Cada día me ofrecen una cantidad de cosas indescifrables por vía del correo electrónico. Usted tiene que comprender mi pavor. Una sabe que hay promesas que matan: “Cavitación, crioterapia, extirpación, presoterapias, dermoabrasión, vacumterapia, electroestimulación, calor profundo, microdermabrasión, reflexología, drenaje linfático, radiofrecuencia, manta térmica, ácido glicólico, mascarilla caliente, liporreducción, exfoliación en seco”.  

Nótese la repetición de lo ‘abrasivo’, ‘caliente’, ‘ácido’. El último que recibí ofrecía un cupón para conseguir una “rinoplastia” en Plaza las Américas por $2,200. Ya no solo me pregunto quién cumple con los requisitos para solicitar una rinoplastia sino ¿cuánto se pagaría por ella si no mediara un cupón? Me hago estas preguntas con mucho temor pero más me aterra hallarles respuesta.

Lo peor de todo es saber que, mientras me encierro en mi ignorancia, miles de personas tienen que estar haciendo uso de estos ‘cupones’. De lo contrario, no seguirían llegando día tras día a mi buzón. Entre tantos temores, también temo preguntarles a mis amistades si han recibido los servicios de una crioterapia, cavitación o extirpación. Eso sí, de un tiempo a esta parte, inspecciono a la gente a mi alrededor con la misma curiosidad con que antes inspeccionaba el mundo, buscando ese rastro de ‘crioterapia’ por todas partes

Pero qué sé yo. Últimamente me ha dado por pensar que la rinoplastia y sus parientes son unas cuestiones muy ambiguas y escurridizas. Es que no encuentro nada estrambóticamente distinto entre mis semejantes. Al menos, nada que luzca 2,200 dólares distinto. 

Una pensaría que, ante esta avalancha de temerarias posibilidades, saldrías cuestionándote, como en el Frankenstein de Mary Shelley: “Why did you form a monster so hideous that even you turned from me in disgust?” Pero qué va. Las cosas ya no tienen drama. Seguro hay miles de personas con cavitación a cuestas por las calles y nadie se da cuenta. Excepto por este cupón que, cual contraseña de cofradía secreta, llega -puntual y enigmático- mañana tras mañana.

Saturday, May 18, 2013

Ardor

Parecía tan sencillo. Apenas se trataría de aprobar una ley que ha debido existir desde hace mucho tiempo: Prohibir la discriminación por razón de preferencia sexual e identidad de género.
¿Cuál es la emergencia nacional? ¿Por qué este pánico? Cuántas veces hubo que decirle a la senadora Rossana López que podía salir de su escondite, decir lo que quisiera. Es lamentable que, siendo tan joven, sufra de esos ataques de miedo. La criticarán, Senadora. Más allá de eso, la vida continúa. Relájese, exprésese. Eso sí, trate de decir algo. He visto cómo está desarrollando una especialidad en hablar sin decir nada. Sé que no es fácil. La competencia está fuerte. Al menos por el ala azul, coronada por el verbo del tal Chayanne Martínez, encontrará toda una mina de desvarío y necedad creativa. Desde el temerario “tengo que aclarar que tengo amigos gay pero…" hasta los “amigos lésbicos”, las “nominaciones” sexuales, “los peligros de la niñez, tan volátil”,  y “los compañeros (gay) que por no ser discretos con su intimidad se expusieron a la violencia”. 
El discrimen, en todas sus formas, es como el secuestro, como el asesinato, como la violación. Nadie puede estar a favor de él. Para que las democracias puedan desarrollarse y ser inclusivas, hay que erradicar absolutamente todas las formas de discrimen. Eso es lo que logró encausar el Senado con la aprobación del proyecto 238 a pesar de la delegación de analfabetas del PNP. Y es también lo que deberá hacer la Cámara próximamente.
Si las iglesias quieren condenar la homo, trans, bi, intersexualidad, o el sexo mismo; si gustan de abogar por el matrimonio entre hombres y mujeres de fe, para eso tienen libertad de púlpito. Que convoquen a quienes quieran y les pandereteen y les griten por los altoparlantes las bondades del casamiento, de la heterosexualidad, de la falda larga y el pelo largo y el diezmo más largo todavía, si es que eso les alivia el ardor moral.
Pero que entiendan que con el estado de derecho no pueden meterse. Y que no lo digo yo. Lo dice el sentido común. Y la Constitución de Puerto Rico.


Publicado originalmente en el diario El Nuevo Día el 18 mayo de 2013.

Sunday, May 12, 2013

Regresar

 

“That chick is ballsy”. Tengo esta especie de voz diáfana, profunda y analítica que me acompaña a todas partes. Son mis amigos en el extranjero, siempre informándome primero sobre las noticias de Puerto Rico. “She has a vibe of unbridled idealism. And the flag she draped herself in was nationalist blue. She looked good. It worked. And they love her”, termina este manifiesto de amor a la alcaldesa de San Juan en su toma de posesión.

Me textean como partiendo de la premisa de que estoy siempre al tanto de lo último: “Wow, lo de Kobbo… very impressed”. Y yo acá en medio de un tapón, “¿Qué de Kobbo? ¿Renunció? ¿Huyó en un helicóptero, le metió las manos a Joe Ramos?”

Así, voy a mis cosas con toda esta sabiduría de fondo en la que confío sin reservas pues mis amigos son más exhaustivos y listos que yo.

Tony ni siquiera me habla en español. Vive en un estado muy lejano, frío como imagino el fin mismo del mundo. Pueden pasar años y no viene a Puerto Rico. No le quedan familiares acá. Sé que, desde hace tiempo, éste ya no es país para él y no estoy segura de si querría volver algún día. Sí sé que, en su momento, lo expulsó la ausencia de una industria cultural. Había aquí muy poco que ofrecerle a gente como Tony, que no concebía dedicarse a otra cosa que no fuera el cine, la escritura y la pintura. Constantemente me pregunto por qué, a pesar de haber puesto tanta distancia física con el país, Tony sigue siguiéndole el rastro a este lugar de manera casi obsesiva.

Lo mismo ocurre con mi amiga, la que vive en Europa. No quiere volver porque no encuentra correspondencia con el país. Y sin embargo, a diario se atraganta los periódicos de arriba abajo. Para hablar con ella, debo prepararme cabalmente para no sentirme que vivo en la Luna cuando empieza a interrogarme sobre la bancarrota del Gobierno, las degradaciones de Moody’s, el fenómeno Bernabe, el fondo electoral, la Universidad, los asesinatos, la Yulín.

Siempre me ocurre. Cuando pienso en el país que yo quisiera tener, invariablemente imagino un lugar donde mis amigos quieran regresar.

(La foto es de Toñito Zayas. Tomada de PH).

Friday, April 26, 2013

Macheteros

Juro que preferiría ignorar estas visiones que me sobrecogen, pero mi mente, a veces distraída, me lo impide. Me atraen particularmente el ridículo y el patetismo. Y si se juntan -uf- me hacen el día.

Hubiese dado cualquier cosa por ver el cruento desfile de los federales, así bien bravitos, seriecísimos, corpulentos como son, yendo a amedrentar a una joven de 29 años (mi prima) que anda en preparativos de boda. Me la imagino saliendo de prisa hacia el trabajo y pensando en los zapatos que tiene que comprarse, en las invitaciones que no acaban de llegar, en qué rayos se pondrá en la cabeza, mientras el agente la intercepta e interrumpe su soliloquio del velo y de la flor para sentenciarle: "Sabemos exactamente cuál es tu apodo de machetera".

¿Machetera? De acuerdo, sus padres le pusieron Tania por Tania la Guerrillera, pero del bizcocho de boda a la selva boliviana hay un largo trecho.

Tiene que haber algo de ingenuidad o de chapucería en esos agentes para creer que una patriota de cuna como mi prima accedería a colaborar con el FBI. Cuando a una le enseñan desde recién nacida que no hay nada que hablar con esos individuos pechugones, que se hacen los bravucones por no morirse de miedo, no hay Dios que le permita cruzar palabra con uno.

Tal vez en su investigación se les pasó poner en contexto a su personaje, Tania Delgado Soto, hija de Mildred Soto y del licenciado Edgardo Delgado Brás, a quien todos en Mayagüez conocen como "Tito Patria"; nieta de don Edgardo Delgado, de doña Violeta Brás; sobrina y alumna de Juan Mari Brás.

¿De verdad habrán ido donde ella y otros independentistas para buscar colaboración o son sólo ganas de joder? Ellos creen que intimidan y, mientras tanto, hacen el ridículo y multiplican la ira.

Van a tener que inventárselo todo, como se inventaron esa historia de "Brian" muriéndose de miedo ante Filiberto y asesinándolo. Bla. Me aburren tremendamente. Míster Fraticcelli, si está buscando macheteros, 'I've got something for you': todo boricua es machetero.

Sunday, April 21, 2013

Wilma



Me disculpan pero la “primera dama” parece sacada de un episodio de “Father knows best” o cualquiera de esos programas mitológicos de “esposas perfectas” de los años 50.

“Feminismo es una palabra muy fuerte para mí”, dice en su última entrevista. “En casa, Alejandro siempre me ayudó, aun viniendo de un hogar matriarcal en el que la mamá le hacía todo a sus hijos”.

Wilma: un hogar matriarcal no es aquél donde la mamá les hace todo a sus hijos. Usted no necesita de grandes asesores para saber estas cosas básicas. Entre a Wikipedia. En tres líneas se enterará de que “un matriarcado es una sociedad en la cual las mujeres tienen un rol central de liderazgo político, autoridad moral y control de la propiedad”.

Aclarado esto, tengo que preguntarme qué pasó con esta mujer para que balbucee “más libertades para qué” y piense que la palabra feminismo es “fuerte”. Fuerte, Wilma, es el sexismo. Fuerte es el estimado conservador de que 1 de cada 5 mujeres ha sido víctima de abuso sexual mientras 1 de cada 71 hombres ha sufrido lo mismo. Fuerte es tener que lidiar constantemente con extraños masturbándose en la playa y otros lugares públicos, amenazando tu seguridad. Fuerte es que una mujer no pueda caminar por la calle sin que algún hombre le haga un acercamiento sexual no deseado incluyendo tocarla. Fuerte es tener que vivir pensando cómo te vistes, cómo caminas, dónde, con quién, a qué hora, si habrá luz y seguridad porque, sólo por ser mujer, eres presa de algo. Fuerte es que, por más talento y educación que tenga, siempre tengo que trabajar el doble y, aun así, me pagan menos que a los colegas. Fuerte es que, con el feminicidio epidémico de este país, todavía la esposa del Gobernador no sepa hablar de otra cosa que no sean los niños y la casa y, encima, le tema al feminismo, cuya lucha por la igualdad de derechos y condiciones es lo único que puede elevar las vidas de las mujeres.

No sé en qué mundo vive. Más que cualquier epíteto, simplemente habla como si no hubiese salido de su casa en décadas. Lo dijo Gloria Steinem, Wilma: “Las mujeres tienen dos opciones: o son feministas o son masoquistas”.

Friday, April 5, 2013

Salvar



‘Salvar’ el Retiro. He llegado a comprender la importancia que tiene esto para nuestra economía. Pero para qué negar lo insólito que resulta observar este proceso de ‘solucionar’ semejante ‘crisis’, sabiendo que tal cosa como un Retiro es solo un espejismo de tu futuro. ‘La pensión’ es una noción que, si alguna vez existió para los nuevos jóvenes adultos cuentapropistas (muchos de los cuales jamás hemos tenido ‘carreras’ en el gobierno), se desdibuja con cada año trabajado, con cada planilla rendida.

Según un estudio que realizó la empresa Intuit, para el año 2020, más del cuarenta porciento de la fuerza laboral estadounidense (es decir, 60 millones de personas) serán contratistas independientes o empleados temporeros. Me encantaría tener la cifra para Puerto Rico pero, obviamente, eso sería mucho pedir. Ni siquiera tenemos estadísticas confiables sobre asuntos mucho más urgentes, de vida o muerte algunos.

Sé que es vital resolver este desastre del Retiro, que se cocinó a fuego lento y ahora nos explota en la cara. Pero es muy frustrante que no exista un plan (vamos, ni siquiera una intención) para desarrollar las industrias creativas contemporáneas. El mundo laboral cambió para siempre. Las tecnologías han facilitado el desarrollo de estas industrias nuevas que, si se abordan con políticas económicas, culturales y empresariales, no solo crearán trabajos, producción cultural y reducción de las brechas socioeconómicas sino que también contrarrestarán la migración de miles de jóvenes profesionales muy bien educados.

En un gobierno que quiere proyectarse como joven y liberal, no veo algo que apele al progreso de los jóvenes profesionales creativos  que siguen llenando los vuelos de ida a distintas partes del mundo. Si ni siquiera se ha nombrado a un director o directora ejecutiva para el Instituto de Cultura Puertorriqueña, veo muy remota la intención siquiera de un desarrollo económico de las industrias culturales tanto en las artes como en el turismo y los medios contemporáneos. No porque el director del ICP vaya a poner en marcha esto último sino porque la vacante me revela una indiferencia brutal de este nuevo gobierno hacia las culturas.

Salvar el futuro del Retiro. ¿Y cuándo salvamos la producción, la posibilidad de crecer y crear? ¿Para cuándo la salvación de nuestro presente?


Friday, March 1, 2013

Galeón



“¡Carajo! -gritó-. Macondo está rodeado de agua por todas partes”.
He tenido que releer algunos tramos de Cien años de soledad por estos días. Hermoso como todo en ese libro es el episodio en el que José Arcadio Buendía descubre que Macondo está muy cerca del mar al encontrarse con un galeón español abandonado en medio de la tierra:
Toda la estructura parecía ocupar un ámbito propio, un espacio de soledad y de olvido, vedado a los vicios del tiempo y a las costumbres de los pájaros. En el interior, que los expedicionarios exploraron con un fervor sigiloso, no había nada más que un apretado bosque de flores”.  
La primera reacción de José Arcadio al saberse aislado fue terrible. “Nunca llegaremos a ninguna parte. Aquí nos hemos de pudrir en vida sin recibir los beneficios de la ciencia”.
Así es la sensación que tengo con esto de la privatización del aeropuerto. Una especie de fatiga que me hace cuestionarme el sentido de libertad de todos los implicados en esta transacción. ¿A quién se le ocurre entregar a quién sabe quién su salida hacia el mundo?
Entonces hay que escuchar a este nuevo “gobernador” decir todas estas bobadas sobre “nuestra palabra” empeñada. Uno de los problemas que tiene AGP es que, como dice mi colega Miguel Rodríguez Casellas, quiere parecer el padre de todos nosotros. De ahí su tono condescendiente de hacendado enguayaberado. Y, sin embargo, da la fuerte impresión de ser un niñito desaclimatado que solo pudiera gobernar el país como por PlayStation. Constantemente me encuentro preguntándome: ¿tendrá alguna idea de lo que hace?
Gobernador: ¿qué rayos es eso de nuestra palabra empeñada? ¿La de quién? Por mí ni se preocupe, créame. Me importa mucho más preservar mi única salida al mundo que quedar bien con una empresa de no sé qué.
El galeón rosado está en su sala. Estamos rodeados de mar, si no lo sabía. En un archipiélago que ni siquiera tiene control sobre sus fronteras, ¿no le da por pensar que el aeropuerto tiene su centralidad?