Friday, January 20, 2012

Salidas



Si irse es como una claudicación, qué significa quedarse. Vivir en pequeños círculos, como los remolinos, gravitando siempre hacia el centro mismo de este tramo de tierra. Si la corriente nos expulsara de esa médula del país, caeríamos desamparados, imposibilitados, en un mar profundo.

Mi caos es mi caos, pienso a menudo. Además, ocurre que si recorro las montañas, cierta costa aún escondida de este país, si entro por una calle sin salida o encuentro un colmado viejo, vacío, en el camino, hay algo allí que yo comprendo: un arquetipo, información (¿sanguínea, linfática, radiográfica?) de esta especie de campo (¿cuerpo?) magnético nuestro. Si me meto por donde no debo, sé salir, librarme de algo. Tengo, incrustado, un mapa perfecto de este archipiélago.

Sólo aquí sé por dónde meterme, de qué gentes y lugares huir, sé exactamente dónde residen el pánico y la dulzura, el mar real, profundo, salvaje y el mar-postal, el mar-hotel. El monte verdísimo, bestial, aislado cual isla sobre isla, su vida mísera y simple. Y el monte chic, los Jájomes y los Cerros de las Mesas, donde las alcapurrias son pequeñitas, ínfimas, platos exóticos de coctel.

En ningún otro lugar del mundo puedo leer a un hombre. O a una mujer. No confío. Ni en mi lectura ni en sus formas de estar, en sus secuencias de palabras, que me turban; esa suspicacia constante en el aire es un suplicio.

Y sin embargo, con esta certeza -qué extraño- no nos vamos a alguna parte, (¿no claudicamos?) mas cada día nos sentimos más foráneos; de la barbarie, del espanto. Lejos de la gente que nunca estará en nuestra sangre, de las desigualdades feroces, del estupor generalizado, de esa serie de imbecilidades consecutivas que, como las partículas del aire, no perdonan.

Hoy supe por la prensa de un cantante que se puso unos mahones bien pegaditos. El entierro de una niña baleada en la cabeza parecía un circo la misma semana en que una pareja de tortolitos fue asesinada a tiros mientras buscaba un helado. El National Defense Authorization Act, el tubo de la muerte, la Universidad. Por si acaso, solo por si acaso: ¿Dónde queda la salida de emergencia?

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